Lo que sigue es un cuento corto (que la verdad no estoy muy seguro de que pueda considerarse cuento en sí) que escribí durante un par de clases acá en Alemania en las cuales me encontraba sin mucho qué hacer. Agradezco comentarios.
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¿Cómo reaccionarías si te enteraras de un secreto tan grande que podría cambiar la manera en la cual están escritos los libros de historia? ¿Serías lo suficientemente fuerte de espíritu y mente como para mantenerlo bajo las sombras? ¿O sentirías el peso de millones de conciencias presionando tu moral? ¿Qué pensarías de todos los precursores que han vivido ocultando el secreto? ¿Los condenarías por esconder la verdad? ¿O serías parte de quienes los apoyan incondicionalmente?
Desde la Iniciación en el Ente, todas estas preguntas, y algunas otras que tengo miedo de formular ahora, han estado nadando en mi tren de pensamiento. Justo ahora, mientras me encuentro huyendo de quienes en algún momento consideré mis hermanos y hermanas, no puedo dejar de buscar las respuestas.
Sin embargo, mi querida Osore, mi cabeza está en este momento tan llena de sacrílega información, que sólo pensar en buscar más respuestas que las que ya tengo podría parecer a muchos absurdo, quizá incluso demente. Mas, y aquí es donde se presenta mi actual dilema, ¿cómo es posible otorgar respuestas a preguntas que jamás fueron enunciadas?
Contento de tener la oportunidad de romper paradigmas que aún no se han manifestados, de responder las cuestiones que por más despierta que hayas estado en tu vida jamás de has ponderado, romperé mi silencio por primera vez. Vivimos en eras oscuras, Osore, y el hecho de continuar siendo una marioneta de los Altos Mandos ya no me apetece una buena elección de vida. Eres quien más me conoce, y el simple hecho de que exista alguien capaz de doblegar mi espíritu debe hablarte horrores de lo que ha acontecido en los años que perdimos contacto.
Aún y cuando todo salga bien, aún y cuando estas palabras lleguen a ti, ya sea por dicha o desdicha, yo ya habré partido de este mundo. Es irónico pensar en partidas espaciales comparadas con lo que voy a relatarte, pero debes entender que, estando ya en las fronteras de la locura como me siento ahora, tengo la necesidad de aferrarme a tales abstracciones si quiero conservar los dejos de cordura que me restan. No tengo miedo, ya estoy mucho más allá del terror; es solamente la espera, el camino hacia esa certidumbre ineludible lo que realmente me desmoraliza.
Oh, Osore, si tan sólo pudiera estar a tu lado para que tu presencia me fortaleciera en esta impenetrable oscuridad. El solo prospecto de no poder verte se suma a mi terrible miseria, y fue combustible de mi desesperado intento por contactarte otra vez. Bajo las más tenebrosas de las circunstancias mi esencia regresa a ti con el secreto mejor guardado de todos: la existencia de los Ángeles.
Todo comenzó hace 913 años, cuando se estableció el primer contacto con los Seres Celestiales. Las Criaturas Celestes, impulsadas por una curiosidad que trascendió eones entre sus estrellas y la única nuestra, decidieron visitarnos. Sí, Osore, los Ángeles no pertenecen a nuestro Universo, o al menos al que día con día, noche tras noche, podemos vislumbrar desde los más poderosos de nuestros observatorios.
Durante esos primeros encuentros, nos informamos mucho sobre ellos. Su historia, sus costumbres, sus ideales y comportamientos. Aprendimos que se hacen llamar los Guardianes, y sirven a una Autoridad que nos indicaron estaba más allá de nuestra comprensión, llámale Ser Abstracto Supremo, si así lo deseas. Su misión, simple y llanamente, es patrullar el cosmos, eliminando las fuentes de vida inteligente que consideran ineficientes o malignas, y proveyendo ayuda a las que se encuentran en etapas de gestación o maduración.
El destino, como podrás inferir por el simple hecho de que continuamos en existencia, jugó a nuestro favor. Nos consideraron una civilización en vías de desarrollo, y se vieron prestos a favorecernos en más maneras de las que me es posible relatarte en este breve y desesperado escrito. Metalurgia, medicina, informática y física son algunos de los muchos campos en los cuales los Ángeles nos proveyeron de avances más allá de nuestros infinitesimalmente menores períodos de lucidez. Justo ahora estarás pensando cómo esto explica la exponencial curva de aprendizaje que hemos tenido en los últimos 500 años, con nuevas aplicaciones y tecnologías cada vez más arcanas e indescifrables surgiendo día con día en todo el mundo.
Por desgracia, no todo fue felicidad, mi amada Osore. Grandes cambios trajeron consigo enormes sospechas. Gente comenzó a cuestionar el origen de esta evolución tecnológica con incandescente fervor. Nadie podía explicarse cómo virtualmente de la noche a la mañana habíamos avanzado tanto en áreas tan diversas. Sin embargo, no le era posible a los pocos elegidos para ser embajadores de los Guardianes el esparcir tan preciosa información. Por lo tanto, y por sugerencia de los Ángeles mismos, el Ente fue creado, y con él se sobrevino la más turbulenta edad de oscurantismo y control en la historia de la humanidad.
Conformada por ilustres pensadores de la época que han sido paulatina y vigentemente sustituidos, el Ente servía como filtro regulador de la información que provenía de los Guardianes. Las dudas del pueblo y las respuestas que recibían después, pasaban por el escrupuloso análisis del Ente. Mucha información fue censurada, otra más fue reprimida por completo. Durante más de 900 años, el Ente ha mantenido en secreto la existencia de los Ángeles. Memorias fueron borradas, guerras fueron provocadas, incluso mapas fueron modificados, todo en aras de mantener al mundo ocupado o distraído, parcial o totalmente.
La sede del Ente, en el corazón de Europa, no aparece siquiera en los más modernos mapas. No hay autopistas, vías de tren, o caminos de ningún tipo que puedan accederlo. Incluso al tratar de verlo por medio de imágenes satelitales es inútil, pues terminarías buscando algo que no está ahí. Toda la información que le da la vuelta al planeta pasa primero por el Ente, donde es analizada, filtrada y modificada antes de ser liberada de nuevo. Es, a final de cuentas, el último y más grande sistema de control.
Lo cual me lleva al punto de mi carta, querida Osore, a la razón de mi desesperado y tal vez fútil intento de alcanzarte y advertirte de lo que está por venir. Durante todos los años desde el primer contacto, hemos estado bajo la tutela y el cuidado de los Ángeles, pero también bajo su inquisitiva mirada. Más nueve siglos han pasado en los cuales hemos estado a prueba, y hace un par de meses, hemos fallado por última vez.
En incontables ocasiones he sido testigo de cómo el Ente ha complacido a los Guardianes, una y otra vez después de prueba tras prueba de nuestro eventual fracaso. Genocidio, guerra, odio, rencor, ignorancia, indiferencia entre nosotros y hacia nuestro propio planeta han dado a los Guardianes una miríada de razones para terminar con nuestra existencia. Mas el ingenio y la astucia del Ente han evitado que dicho cataclismo tome presencia.
Desafortunadamente para todos nosotros, el apaciguamiento se ha agotado. Los Ángeles se encuentran seguros de nuestra ineficiencia. Nuestros complejos cambios de ánimo y opinión son considerados por ellos como erráticas anomalías y señales de mentes que jamás lograrán unirse en una conciencia colectiva.
No sé cuánto tiempo nos queda, amada Osore, lo único que sé es que en este momento es que el Ente continúa tratando de cambiar o aplazar al menos la decisión de los Guardianes, mas sin obtener resultado alguno, me temo. De igual manera, el Ente se muestra abnegado a dar a conocer esta información al mundo, por miedo al pánico que sin duda se generaría. Mas me conoces, querida, y sabes mejor que nadie que no puedo quedarme de brazos cruzados viendo cómo unos pocos luchan la batalla por todos nosotros. Y es aquí donde entras tú. El mundo debe saber, es imperativo.
Adjunto a este frenético es bozo toda la información que en el transcurso de los años he ido a cumulando para tan crucial propósito, solamente espero que puedas de alguna manera arcana circunnavegar los obstáculos y filtros del Ente. El destino del mundo queda ahora en tus manos Osore, donde me temo que siempre ha estado. Ésta es nuestra última esperanza de lograr demostrar a los Ángeles una justificación de nuestra existencia.
Oh, amada Osore, cómo desearía pasar las que sé y estoy seguro son mis últimas horas contigo. Puedo ver luces en el horizonte, y me pesa su presencia. Están cerca de mí, puedo sentirlo. No llores por mí, Osore, yo ya estoy muerto…
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Comenta o muere en el intento.
Emilio (23c0n).
3 comentarios:
Hey!
Nice nice... me suena algo conocido el contenido, pero sin duda bastante nice.
Y yo trabajando para una petrolera, ha!
Notaste varias frases que usaste ya las habías usado o escuchado alguna vez?
O al menos hubo varias que me evocaron otras escenas... como la de "ya sea por dicha o por desdicha... o por 10 metros de ...."
jajajaja
me agradó el nombre que le diste a la fuerza superior del mundo: "Ser Abstracto Supremo" el SAS, lol
y tu última frase, el corto de Barney en el festival de cine de springfield?
Jajaja anyway... es un detalle agradable encontrarme esas cosas. La pregunta es: ¿lo hiciste deliberadamente, o te traicionó el subconciente?
jajaja aaaaanyway!, nice!
http://yo-ya-lo-dije.blogspot.com/
Me da gusto leer algo tuyo de nuevo. Ese tono melancólico pero tranquilo y resignado del texto hace interesante al personaje. El cuento o como se le llame me recuerda un poco His Dark Materials.
Tengo curiosidad. ¿De dónde sacaste el nombre de Osore? Nunca lo he escuchado antes. ¿Lo inventaste?
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