Todo comenzó una fría noche de invierno. Mientras él se encontraba mirando por la ventana, como solía hacerlo, comenzó a sentir un cambio crecer dentro de su pecho. Porque pronto comprenderán, que su mundo es muy diferente al nuestro. En su Universo, las personas siguen a su mente, no a su corazón.
Su sociedad es completamente jerárquica, explícita, perfecta. Sus avances tecnológicos los han llevado a lejanos horizontes. No sufren de enfermedades, malformaciones o malestares de ningún tipo; no pierden sentidos, no se dejan llevar por sus sentimientos, y se mantienen completamente controlados; sus vidas siempre tienen propósito, un propósito que es tangible, que es visible en el futuro cercano.
Y sin embargo, todos y cada uno de ellos viven con la sensación de vacío en su interior. Milenios de evolución los han llevado a aprender a vivir con esa falta de luz, mas no falta en una naturaleza lejana a la nuestra, que surja un individuo distinto a los demás. Confundido, salió de su casa, todo el tiempo mirando hacia abajo, sintiendo una calidez comenzando a remover el hielo que se alojaba en su pecho.
Y deambuló atónito toda la noche, viendo lentamente que su color cambiaba a rojo de azul, y una sonrisa tersa se esbozó en sus labios. La gente lo volteaba a ver, pero no podían seguirlo. Lo miraban, juzgando, mas no podían continuar con su ritmo. Él comenzó a correr, la miríada de pensamientos y emociones que cursaban por su cuerpo provocándole un dulce dolor, un padecimiento mientras soltaban flamas llenas de vida y color al exterior.
Lleno de éxtasis continuó su viaje, surcando las calles, cegando con su luz a todos aquellos que se aventuraban a averiguar la razón del escándalo. Y comenzó a reír. Su sonrisa se derramó en sonidos, y el viento que salía de su boca parecía contagiar a la gente que se reunió en las calles. Sin embargo, esas sonrisas no eran de felicidad, como la de él, sino de lástima y desdén, pues ellos conocían la historia; sabían a ciencia cierta el trágico final.
Demasiado tarde fue para él darse cuenta de a dónde lo llevaban sus emociones, y no pudo hacer nada por evitar lanzarse al vacío, y convertirse en el alimento del abismo que su gente había creado en pos de su fría existencia… y su luz se extinguió.
Emilio (23c0n).
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2 comentarios:
Me hace pensar. ¿Será siempre la razón sobre la emoción la que nos lleva más lejos? Tal vez no. Hay verdades a las que sólo se puede llegar a través de la emoción. Pero a la vez, ésta es sólo otra ilusión orquestrada por nuestro cerebro y por lo tanto, un engaño.
Interesante escrito. Pienso en las posibilidades que brindaría ese mundo hipotético...
mi papá siempre me dice, cuando tienes que pensar con el corazón... mejor piensa con la cabeza..
yo pienso lo mismpo.. la lógica es más importante que las emociones y los sentimientos (para mí)..
vives más agusto, lejos de toda la incertidumbre en la que estarías sumergido si pensaras con el corazón.. pero eso sí.. sí se siente el vacío.
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