Fútil, fútil, todo se siente tan intrascendente en este momento. Toda actividad se siente irrelevante porque tengo en mis manos una decisión que puede afectar radicalmente mi futuro.
Tal vez no es cierto. A veces pienso que estoy exagerando, pero en este momento no me lo creo. Sólo tengo que decidir en qué universidad hacer mi semestre de intercambio, pero el peso de mi decisión es algo a lo que no estoy acostumbrado. Tienen que saber esto para entender mi situación: En el último año me ha parecido que no soy el protagonista de mi propia vida, que el camino que he seguido ha sido dictaminado por el puro azar. Ahora, para cambiar eso, por fin me decidí a hacer un semestre en el extranjero, con todos los cambios en mi vida que provocará (y todos los que he pensado son radicalmente agradables o desagradables). No estoy acostumbrado a que algo cambie en mi vida, ni a ningún tipo de aventura; los que me conocen lo saben.
Por eso en este momento, cuando he tachado mis opciones hasta reducirlas a dos, siento que mi futuro me acecha como un fantasma y todo lo que haga ajeno a él se siente horrorosamente fútil.
Peor aún, creo que he llegado al límite de mi capacidad para tomar una decisión objetiva. Por más que me esfuerzo, temo que al final mi elección no será en absoluto racional. ¿Qué tiene de malo, me preguntan? Me parece que si no estoy seguro de mi decisión, aunque los resultados sean lo mejor posible, me quedará en la conciencia que aún en este pequeño clímax he sido arrastrado por fuerzas que no controlo y por lo tanto, he sido incapaz de verdaderamente dirigir mi vida.
4 comentarios:
Hello. This post is likeable, and your blog is very interesting, congratulations :-). I will add in my blogroll =). If possible gives a last there on my site, it is about the CresceNet, I hope you enjoy. The address is http://www.provedorcrescenet.com . A hug.
Suele pasar...
Teoricamente todo lo que vivimos es aleatorio... ha cualquiera le podria pasar.
en fin, disfruta tu semestre
es como ese campo magnético o lo que sea que hace que las mariposas migren...
:)
sea cual sea la opción que hayas elegido allá, te irá muy bien...
tqmE
Anna Chechi
A final de cuentas, creo que es lo que todos hemos pensado en un momento u otro. Ésa infinitesimal voz que te dictamina y se mofa de que no seas dueño de tu propio destino, de que eres simplemente objeto de un "plan" que está fuera de tus manos, lo hace mucho peor, mas no lo hace imposible.
Sea cual sea tu decisión, y creeme, me pongo en tu lugar, porque yo no puedo escoger mi universidad, sino que doy 3 opciones posibles y de ésas la organización escogerá una por mí, realmente siento el peso de esas elecciones. ¿Por qué? Porque al igual que tú, el hecho de que el establecimiento decida por mí podría parecer que yo no soy dueño del destino, pero si no escojo no una, sino 3 universidades, realmente la elección sigue en mis manos.
Comparto tu sensación de futilidad... cada vez hay menos razones para ir adelante a paso forzado, y más motivación para estancarse en un estado transitorio.
Publicar un comentario