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I tied myself to the wheel.
Winds talk to my sails, not me.
Somewhere there my fate revealed.
Nightwish, The Siren.
¿Qué es real?
La dicotomía más elemental de la existencia es la contraposición entre yo y el mundo. ¿Por qué queremos con tanto ahínco conocer los orígenes del universo? Porque en la respuesta a esta interrogante está nuestra propia identidad, la explicación íntegra de nuestra propia existencia. Conocer qué papel representamos en el inmenso escenario sin telón es conocer el drama completo del cosmos.
Pero el mundo puede ser sumamente misterioso, si estamos dispuestos a aceptarlo. Nuestros sentidos limitados nos dan una incompleta, acaso falsa percepción de nuestro alrededor. Estamos acostumbrados a la forma en que se nos revela la supuesta realidad, pero si nos preguntáramos profundamente, aunque sea por un instante, qué es lo auténticamente Real, ¿qué sobreviviría?
Después de todo, cada una de nuestras sensaciones es una impresión inventada por nuestro cerebro. ¿Qué son los colores, sino una distinción artificial entre distintas longitudes de onda de la luz? Los colores no existen fuera de nosotros. ¿Qué es el tiempo, ese ente misterioso que se resiste a cualquier intento de definición? El tiempo es una percepción nuestra.
Si cada impresión que tenemos del mundo es una ilusión orquestada por nuestras neuronas, ¿cuál es la diferencia fundamental entre soñar y estar despierto?
Tal vez no la hay. Entonces, nuestro mundo de vigilia es apenas tan sólido como los laberintos vertiginosos de nuestros sueños. O (¿mejor dicho?) nuestros sueños son tan reales como el mundo despierto.
Estas Preguntas y otras acechan a Ulises en cada sombra, en cada dramático claroscuro del cielo nublado en el anochecer, en cada misteriosa estrella. Se pregunta: ¿Yo soy real? Pero ha sido su forma de vida lo que lo ha llevado a tal extremo. Por mi parte, Ulises es real al menos en el plano al que yo pertenezco.
Porque Ulises no vive en un mundo subordinado al mío, sino en el mismo. Yo no he inventado a Ulises: ¿Acaso no lo he visto sentado, mirando las estrellas? Conozco su historia completa y no dudo de ella. Desde mi posición, es más real que tú, lector. Y te pregunto, ¿eres real?
Si en algo he mentido es en el nombre. Él prefiere no ser identificado con nadie que esté fuera de este relato. Esta ha sido la condición para que pueda contar su historia. Pero he sido yo quien ha elegido llamarlo así. Parecerá ironía mi elección, pero no se dejen engañar menospreciando un nombre. Los nombres pueden ser poderosos. Para cada quién, descubrir su verdadero nombre es descubrir también su destino.
Pobre Ulises. Su destino ha sido emprender un viaje del que tal vez nunca regresará.
2 comentarios:
desde mi punto de vista, ulises es mas real que quien narra su historia..
Wow, es una de las partes de la historia que más me ha gustado....me gustó lo de "Los colores no existen fuera de nosotros"...Excelente parte X!!!!
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