Antes de poner lo que yo escribí, deben leer lo que escribió un amigo, que a final de cuentas hizo que los engranes en mi cabeza comenzaran a moverse y que puso en funcionamiento mi tren de pensamiento:
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Infinítamente pequeño
7:39pm Today
Cada que me acuesto a ver el cielo, me siento pequeño. Me siento como, matemáticamente hablando, como un diferencial; tendiendo a lo infinítamente pequeño. Siento algo en el estómago, como ese sentimiento de nerviosismo. Me intriga el saber que eso que veo no tiene fin alguno; conocido, claro está. Sin embargo me siento como una nada ante la inmensidad del universo. El simple hecho de pensar que en él quepo millones y millones de millones de veces, es una idea que me abruma, pero me absorbe a la vez.
Es algo intrigantemente hermoso.
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Eso lo escribió Sergio Valdés, y ahora ésto es lo que yo le respondí:
Me recordaste de algo que le comenté a Luisa hace muuuucho tiempo ya...
Imagina un hormiguero. Concéntrate en ver solamente una de las hormigas. Luego, comienza a alejar tu mirada, y en tu mente recorre una distancia intermedia de 1 metro. Luego comienza a añadirle ceros a ese metro, y vas a ver que antes de que llegues a los 100 metros, ya no podrías imaginar a la hormiga, porque la distancia se multiplica tantas veces dentro de tu cabeza que termina siendo inverosímil, ridícula.
También recuerdo la historia del buda Amithaba. Éste fue un buda que estuvo reencarnando durante eones. ¿Sí sabes más o menos lo que es un eon no? Es aproximadamente la vida efectiva de una galaxia, osea miles de millones de millones de millones de millones de millones etc. de años. El googol se queda corto y el googolplex no es ni un diferencial de ese tiempo. En sí un eon es tan grande, que nos suena ridículo. Ahora imagina el número de vidas que puedes cursar en un eón. Impresionante, ¿no?
Ahora date cuenta de que Amithaba no reencarnó durante uno, sino varios eones... ése es un número también increíblemente grande de vidas, tan grande que ahora ya no nos parece ridículo, ahora raya en lo absurdo. Y es aquí donde se pone interesante porque Amithaba acumuló taaaan buen karma durante cada una de estas vidas, que en el momento en el que alcanza la iluminación, instantáneamente todos los seres vivos en su Universo alcanzaron la iluminación también, para que te des cuenta de la magnitud de buen karma que tenía.
Ahhh, y me permito compartirte que Amithaba dijo: "En mi Universo, quien haya escuchado mi nombre alguna vez, alcanza la iluminación... y quien no lo haya escuchado, pero lo pronuncie 10 veces, alcanzará la iluminación también". Entonces, si cuando mueras de repente te ves reencarnando en un Universo lleeeno de luz, recuerda pronunciar Amithaba 10 veces, y obtendrás la iluminación instantáneamente.
Emilio (23c0n).
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1 comentarios:
Bastante interesante, efectivamente somos demasiado pequeños para el universo. Ahora tendré que recordar el nombre del Buda, jaja, para alcanzar la iluminación si algún día me encuentro en un lugar así. Lo que me pone a pensar si las reencarnaciones serán ciertas o no, si lo son, quisiera saber qué más he vivido en el pasado, me da curiosidad saber qué tipo de vida he pasado antes.Pero bueno, somos extremadamente pequeños, para el universo, para el mundo, pero creo que aún así podemos hacer cosas que valen la pena. Saludos!
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