sábado, agosto 18, 2007

Traiciones Subconscientes.

Hay veces que sueño, hay veces que recuerdo, pero lo más duro es recordar cuando sueño.
Esa sensación tan desagradable, ínfima e inhumana que se esconde tras el hecho de saber que lo que sueñas no es verdadero, que vives una mentira.
Pero en mis sueños eres mía, soy tuyo y somos uno, y es una alteración tan placentera que no puedo dejar de evitarla.
Mas lo duro siempre es la realidad, el mover la cabeza y sentir el peso sobre la almohada, la primera alerta, la maldición, y la aceptación de algo que nunca podrá ser.

Anoche en mi mente éramos felices,
paseábamos agarrados de la mano, y yo te decía cómo me gustaba tu visión del mundo, la calidez de tu aceptación y sinceridad,
y tú... tú... tú me contabas la épica extensión de tu amor hacia mí, sin palabras mas con caricias, abrazos espontáneos y miradas furtivas que se volvían sedentarias.
Y caminábamos, y podía sentir ese lazo místico entre nosotros, esa tan curiosa y al mismo tiempo tan hermosa, eludible y afable atracción mutua que trasciende fronteras físicas y se vuelve algo íntimo, nadamás para nosotros.
Volteaba a ver tu rostro, y al ver tus ojos, tan abiertos, tan atentos y hermosos, en donde universos enteros nacen y son contemplados por mí, me doy cuenta de la verdad. Sé que es un sueño, por las sutiles diferencias. Tu incomparable atención, tus caricias, tu presencia... todo me dictamina una realidad representada.

Mas tu mirada me mantiene hipnotizado, son tus ojos los que me buscan y me encuentran, y en ese lugar tan privado de mi mente me engañan, y hago mi razón a un lado.
Me doy el placer culpable de disfrutar el momento, de vivir en ese sueño lo que no sucede en vida. Y mi memoria es táctil... recuerdo tu piel, recuerdo la sensación, y esas memorias se traducen en caricias eléctricas que se manifiestan cuando recorro mis dedos por tu piel.

Y luego, y sin previo aviso, viene el final. La sensación de frío, el peso sobre la almohada y la tela rozando piel. Como había dicho, la crueldad más grande se siente al despertar, porque llega con la catarsis de que nada fue verdadero, que todo fue una mentira maquiavélica y sardónica que nace de lo más profundo de mí, de esa parte que te necesita pero que no quiere admitirlo.

Finalmente, poniéndolo todo a un lado, superando ese ínfimo momentode duda y desdicha, me levanto, y espero no volver a soñar.

Emilio (23c0n).

4 comentarios:

Moi Lolita dijo...

Me llegó...
porque en parte asi me he estado sintiendo estos últimos meses
:(
soñar me caga
menos cuando sueño que vuelo
sola con el cielo.

(L) you EmElio :D

Amélie Poulain dijo...

i got my feet on the ground and i don't go to sleep to dream, you got your head in the clouds and you're not at all what you seem...
fiona apple, me acorde.

Aralóm dijo...

¿Qué traición más cruel hay que la de los sueños?

Ale Maldonado dijo...

Los sueños son puertas a posibilidades que al despertar se cierran, en los sueños encontramos lo que nos consume inconcientemente en nuestra vida diaria. Y sí, es triste darse cuenta que la felicidad que se sentía en una de esas miles de habitaciones, se desvanece al abrir los ojos para encontrar que la realidad es otra.

Saludos Emilio (: